Ser freelance no es fácil, se requiere de mucho esfuerzo. Si bien aunque esto podría sonar como la introducción de un libro, o la triste historia de un exiliado laboral, esto no exime de la veracidad de la sentencia. Me explicare mejor. Un freelance es aquella persona especializada en una materia o en una labor específica. Al cual recurren regularmente cuando su empresa no cuenta con el departamento o el personal capacitado para desempeñar alguna tarea. Sin embargo el frelancer no se limita a trabajos a empresa u oficinas (que más quisiéramos), el frelancer esta sujeto a los movimientos del mercado, ley de oferta y demanda, así como otros factores económicos que pueden afectar a una sociedad, como hoy en día la crisis financiera. Obviamente si una empresa, un negocio o simplemente una persona no cuenta con flujo de trabajo o capital no podrá costear los servicios de un frelancer, por lo que en última instancia los afectados seremos nosotros al quedarnos sin trabajo.
Sin embargo no todo es malo, contamos con una ventaja natural, y es que nosotros somos dueños de nuestra propia agenda, de nuestro propio tiempo por así decirlo, no tenemos que cumplir un horario fijo, por ejemplo trabajar 48 horas a la semana para un único empleador y realizar tareas específicas. Nosotros podemos decidir que hacer y que no hacer, que trabajos realizar y cuales no, poner el horario que queramos y manejar como lo dije antes la agenda de la mejor manera que consideremos. No obstante y como lo dije antes, como trabajadores independientes estamos sujetos a cualquier tipo de factor económico negativo que azote el medio en que nos desempeñamos, no podemos estar exento de ello. Por lo que en ocasiones nos vemos casi obligados a aceptar trabajos poco convencionales por una remuneración quizás muy baja y permanecer económicamente activos.
En lo particular uno de las cosas que más me ha llegado molestar con el tiempo en que me he desempeñado como freelancer, es el servicio a domicilio, a una familia o un cliente específico, quizás sea verdad lo que me han dicho algunos colegas, la cuota de remuneración es mayor, sin embargo siempre lo he dicho tengo una clara analogía de lo que las visitas a domicilio se refieren. El ir a atender un cliente a domicilio lo visualizo como si me dirigiera a un terreno hostil, un terreno apenas conocido por el hombre, en el cual debo cumplir una misión específica, en algunas instancias tratar de convivir con especies extrañas, algunas quizás tremendamente bizarras, y sobre todo y lo más importante, tratar por todos los medios no morir en el intento. En ocasiones los especímenes mostraran conductas erráticas, extraños costumbres, algunos intentaran inclusive aparearse entre ellos, sin embargo la mejor opción es tratar de mantener la calma y enfocarse en el trabajo, y así terminarlo en el menor tiempo posible.
Como lo he dicho ser frelance no es fácil, hay un punto, en el que como freelance sin importar el rubro en el que nos desempeñemos, terminamos siendo consejeros psicológicos, escuchamos quejas hacia algunos de sus familiares, todo esto ya resulta incomodo, pero lo mas incomodo y perturbador viene cuando tratan de involucrarnos, “no te gusta mi hija”, “a poco no crees que son chingaderas lo que hace mi hijo”, “hay pero es un melocotón del tamaño del mundo” “me acaban de salir unos juanetes gigantes no me dejan trabajar”, son frases que podríamos ir recogiendo de cada experiencia vivida y comenzar a redactar un libro, definitivamente yo lo leería y me sentiría identificado.
By Darko
1 comentario:
Pues yo tuve la fortuna de nunca asistir a algún hogar, siempre trabaje en oficinas o desde mi casa, es verdad a veces hay que agarrar lo que venga aun que sean pocas ganancias, así se empieza en este negocio, siento mucho que tuvieras que escuchar sobre los juanetes de tus clientes.
Por otra parte creo que te falto mencionar lo más importante, que es el momento de cobrar.
Saludos!
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